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Nueva tecnología para estudiar abejas y así mejorar la agricultura

Quilmes Presente

Qué es lo que está provocando la muerte de millones de abejas? Este misterio preocupa a algunos de los científicos más destacados del mundo desde que -hace ya varios años- apicultores estadounidenses empezaron a notar la muerte o desaparición de grandes números de abejas sin razón aparente.

La apicultura mueve miles de millones de dólares anuales en la economía mundial; las abejas polinizan decenas de cultivos importantes, desde frutales hasta nogales. La mayoría da por sentado la presencia de estos alimentos y rara vez se tiene en cuenta el papel fundamental que tienen esas pequeñas criaturas en el desarrollo de los vegetales.

“Todo depende de los polinizadores”, explica el zoólogo Martin Wikelski. Es por eso que este especialista en el estudio de las migraciones de pequeños animales ha comenzado a examinar el universo casi desconocido del movimiento de las abejas.

Wikelski es pionero en el uso de unidades de rastreo por radio que se colocan en el cuerpo de las abejas y permiten conocer el esquema de vuelo de los polinizadores.

Esto permitiría comprender a qué responde la disminución de las poblaciones de abejas melíferas y cómo proteger a otros tipos de abejas para cuidar las fuentes de alimentos.

Tecnología de rastreo

Hasta el momento, resultaba difícil rastrear insectos tales como las abejas. Vuelan demasiado lejos y a alta velocidad como para ser perseguidas desde la tierra, y son demasiado pequeñas como para que se las pueda monitorear desde el aire. Los abejorros, por ejemplo, vuelan 6 metros por segundo, según la entomóloga Rachael Winfree, de la Universidad Rutgers, que trabaja con Wikelski en el proyecto de rastreo de abejas. Como resultado de ello, los científicos cuentan con escasos datos acerca de los movimientos de las abejas.

La mayoría de los cálculos acerca de las distancias recorridas por las abejas cuando buscan alimento se basan en pruebas indirectas como por ejemplo alejar a estos insectos a una determinada distancia de la colmena para ver si regresan. “Se supone -explica Winfree- que la abeja sabe dónde está porque tiene un mapa interno del área, creado cuando voló anteriormente por la zona. Si se la desplaza de la zona en cuestión, no puede navegar”.

Pero como se sabe que algunas especies de abejas pueden regresar a la colmena estando a una distancia de hasta 20 kilómetros, algunos científicos piensan que estos insectos también pueden seguir pistas olfativas o magnéticas, o quizás simplemente tienen suerte y encuentren su colmena deambulando sin sentido, dice Winfree.

Wikelski es un innovador en cuestiones de rastreo de pequeños animales. Ya había empleado etiquetas de radio para realizar sorprendentes descubrimientos similares acerca de los esquemas de migración de las libélulas: aprovechan los vientos favorables, realizan descansos y se reorientan cuando se pierden. En una oportunidad descubrió una libélula que había volado 160 kilómetros en un solo día.

2 comentarios ↓

#1 VÍCTOR M. CIFUENTES LÓPEZ on 01.16.12 at 18:18

Este artículo se lo escuché al Químico Luis M. Guerra en Radio Red y de inmediato se lo comenté a mi hija Paulina, la cual es entomóloga del Instituto de Biología de la UNAM.

Estoy agradecido de su amable atención y quisiera saber que pasó con la plaza vacante de ayudante en su prestigiosa institución; ya que envié mi currículo y no he tenido contestación al respecto.

Sin más por ahora, reciban un cordial saludo y que pasen un Año Nuevo excelente.

#2 Santiago on 01.17.12 at 11:50

Estimado Víctor:

Hasta el momento en Campus México no tenemos vacantes ni tenemos su curriculum en nuestra base de datos.

Le enviamos un cordial saludo y nuestro agradecimiento por preferirnos.

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