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Comer sin fin, un problema de salud

Fuente: Kaleydoscopio

El hambre sin control tiene nombre. (Cortesía Kaleydoscopio)

La gente suele no saber por qué por más que come no se llena, pero los expertos médicos tienen una respuesta y es que el apetito desmedido puede presentarse de manera intermitente o perdurar durante periodos prolongados y suelen padecerlos nueve de cada diez personas obesas.

En cualquier caso, obtener placer con la comida en exceso es un desorden alimenticio, relacionado con causas genéticas, psicológicas, metabólicas y sociales.

La polifagia, que es el nombre de este mal, se relaciona directamente con factores de dopamina en el cerebro y 90% de las personas con sobrepeso padece ese desorden.

“Se ha encontrado que si esto ocurre, por razones genéticas o conductuales, la reserva de dopamina en el centro del cerebro está disminuida”, indica la mexicana Nora Volkow, directora de The National Institute on Drug Abuse (NIDA).

“Las investigaciones han confirmado que prácticamente no hay diferencia en el estudio de los cerebros de los individuos que tienen dependencia al alcohol, a las drogas o a la comida, eso nos lleva a tratar de entender un poco mejor el problema de obesidad”, apuntó.

El problema se vuelve más complejo, pues una dieta alta en grasas y azúcares disminuye la actividad del núcleo de la saciedad e incrementa el apetito.

“¿Solución?, en el momento que se sepa cómo controlar el centro del cerebro, se avanzará mucho; por ahora, la única manera es la educación, sobre todo de los padres, que obligan al niño a comer más”, dice Nora Volkow.

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