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8.8% de la población chilanga proviene de grupos étnicos

8.8% de la población chilanga proviene de grupos étnicos

Ciudad de México.- La Ciudad de México es el centro de atracción para los grupos indígenas quienes buscan empleo u oportunidades profesionales que mejoren sus condiciones de vida y la de sus familias; sin embargo, la estancia es complicada para la mayoría de ellos porque se enfrentan a la discriminación.

A corta edad abandonan costumbres, familia, amigos, en busca del incierto “sueño capitalino”. Élfido Pérez, originario del municipio de Motozintla, Chiapas, viajó a Culiacán, Sinaloa, donde padeció las consecuencias de la inseguridad, por lo que decidió cambiar de ruta hacia la Ciudad de México. Una semana duró en esta gran urbe, debido a que volvió a enfrentar la misma situación que truncó el sueño de tener una vida mejor.

“La verdad aquí es muy difícil, es muy complicada la vida; me vine de Culiacán porque allá robaban, me vine acá para ver cómo estaban las cosas (…) y encuentro lo mismo, me han robado igual y no se puede vivir aquí”

“Me regreso a mi casa, me voy a donde es mi lugar de origen, Motozintla. Aquí también le he sufrido mucho, los ocho días que he estado acá me he quedado en la calle, derrumbado allá afuera de la delegación y ya no quiero sufrir más como sufría en Culiacán, Sinaloa”

En su pueblo, dice, no hay fuentes de trabajo y cuando sale alguna oportunidad, la jornada es “de sol a sol” y el salario es muy bajo, que apenas alcanza para sobrevivir. “No se gana lo suficiente como estar en una ciudad, pero me doy cuenta que estar en una ciudad no es vida”.

El caso de Élfido es de aquellos que no encuentran en la Ciudad de México lo que buscaban, sin embargo, hay quienes llegan y, a pesar de las adversidades, logran establecerse, llegan a tener un empleo y con el tiempo un patrimonio para su familia.

En la ciudad es difícil el desenvolvimiento en la capital para muchos indígenas que sólo hablan su lengua materna, a diferencia de los jóvenes que viajan directamente a estudiar. “Cuando se trata de familias, madres solteras, jóvenes que vienen en busca de un empleo, que vienen a trabajar en la construcción, que vienen a vivir de la artesanía, pues sí hay que decirlo, su visión de la ciudad se vuelve muy compleja”, dice claramente Evangelina Hernández Duarte, directora general de Equidad para los Pueblos y Comunidades de la Sederec.

“Si para nosotros es difícil movernos en la ciudad, para ellos que sólo hablan su lengua materna es mucho más compleja porque no saben desenvolverse en el transporte público, buscar una vivienda, así como ingresar a las escuelas”.

Hay familias que vienen de sus comunidades con sus hijos y buscan ingresar a las escuelas, algunos que llegan a preescolar hablando su lengua y los niños de una forma se sienten ajenos, pues “no saben cómo pedir para ir al baño, cómo comentar que tienen sed, cosas muy básicas que se vuelven complejas cuando se trata de un tema de la lengua.

De acuerdo con la encuesta intercensal 2015 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en la Ciudad de México hay ocho millones 918 mil 653 habitantes, de las cuales 8.8 por ciento se auto adscriben como indígenas, es decir, alrededor de 785 mil; de las 785 mil personas que describen como indígenas, 129 mil hablan alguna lengua autóctona, lo que representa 1.5 por ciento de la población.

Actualmente en la Ciudad de México se hablan 55 de las 68 lenguas originarias que hay en el país, por lo que se considera una capital plurilingüistica; entre las que más se hablan se encuentran el náhuatl, con 30 por ciento del total; el mixteco, con 12.3 por ciento; otomí, con 10.6 por ciento; mazateco, con 8.6 por ciento; zapoteco, con 8.2 por ciento, y mazahua, con 6.4 por ciento.

La mayoría de las poblaciones indígenas se concentran en las delegaciones Cuauhtémoc, Gustavo A. Madero, Iztapalapa, Miguel Hidalgo, Iztacalco y Venustiano Carranza. Gran parte de ese grupo de personas que viven en la Ciudad de México son originarias de Oaxaca, Puebla, Hidalgo, Veracruz, Chiapas, Chihuahua y el Estado de México.

Los indígenas van perdiendo su identidad, su lengua, sus tradiciones, debido a la discriminación a la que se enfrentan.  Y sí, la llegada y permanencia de las personas indígenas es muy complicada en la Ciudad de México, pero las ganas de superarse los llevan a sortear cualquier obstáculo para cumplir cada uno de sus sueños.

Con información de 20 minutos

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