Un medio para mentes disruptivas

Llamado a la unión permanente

Me llamo Vania. Soy universitaria, soy comunicóloga y soy mexicana. No viví el terremoto de 1985, pero sí el del 2017. Tras el sismo del pasado 19 de septiembre no perdí a nadie cercano ni nada material. Pero me siento mal… Estoy enojada. Estoy furiosa con el gobierno de mi país. Furiosa con quienes se supone que deben proveer el bienestar del pueblo. Me enoja su indiferencia y me indigna su cinismo. Me fastidian sus mentiras y me frustra su negligencia.

Al mismo tiempo estoy triste. Mucho. Me duele ver el sufrimiento ajeno. Las muertes, las pérdidas, los daños… Y me duele, me molesta, me desconcierta que tengan que ocurrir tragedias masivas para que la gente se una. ¿Por qué? No lo comprendo.

No me malinterpreten: valoro la solidaridad, LA APLAUDO, y por supuesto que me conmueve y llena de orgullo que tantas personas ayuden y compartan un poco -o mucho- de lo que tienen con quienes más lo necesitan. Pero ¿por qué no hacerlo todo el tiempo? ¿Por qué cuesta tanto trabajo ser empático cuando la situación no es crítica? Estoy convencida de que si así lo hiciéramos, si comenzáramos a considerarnos realmente como “hermanos”, México sería muy diferente…

Los mexicanos hemos demostrado muchas veces que somos más los que queremos un mejor país, que somos más los que deseamos la paz y somos más los que trabajamos por superar las adversidades de manera honesta.

Esto es un llamado a mis compatriotas, una petición a los mexicanos valientes y valiosos para que NO OLVIDEN esta necesidad de ayudar al otro; para que, ya que enlazamos nuestros brazos, NO nos soltemos y caminemos juntos hacia esa meta común. Hagamos que efectivamente los ecos sonoros resuenen con las voces de ¡UNIÓN! ¡LIBERTAD!

Vania Nuche  @VanyaNucke
Ciudad de México, 25 de septiembre de 2017.

HAGAMOS EL DEBATE

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