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Segunda entrega del proyecto “hogar sustentable” del Tec

Segunda entrega del proyecto “hogar sustentable” del Tec

El proyecto del Tecnológico de Monterrey en Monterrey que comenzó en el 2013 culminó este verano, cuando fue entregada la planta alta de la casa para la familia Viesca que vive en El Realito, ellos tenía una casa con un espacio común, poca privacidad y sin lugares de convivencia establecidos, la cual se transformó gracias al proyecto Impulso Urbano, liderado por profesores y alumnos de Arquitectura.

Ahora, Fernando, su esposa Leticia y su hijo menor, tiene un hogar productivo donde además de tres habitaciones contarán con un patio amplio para poder desarrollar actividades laborales.

En el proyecto “participaron 25 alumnos en verano, pero en general 480 alumnos en este proyecto desde que comenzó. Esta es la segunda casa que entregamos de este tipo, la primera fue la Casa Rosenda en el 2008”, explicó Pedro Pacheco, profesor del Departamento de Arquitectura y líder del proyecto académico.

En el evento de entrega, David Noel Ramírez, rector del Tecnológico de Monterrey, señaló que la labor de servicio realizada por los alumnos es lo que los complementará mejor como personas.

“Simplemente dense a los demás, cuando uno es capaz de vencer al egoísmo, que es natural en el ser humano, y abrirse a los demás, especialmente a los que lo requieren, está la ruta de la felicidad. Recuerden que nuestra vida cobra significado en la medida que nuestras acciones transforman la vida de los demás”, manifestó.

Para poder diseñar la casa, se realizó primero un diagnóstico y un prediseño de las necesidades que tienen las personas que vivirán en ésta, y se construyó la planta alta primera porque en el primer piso aún vivía la familia, explicó Cristina Lee, estudiante de arquitectura involucrada en el proyecto.

Ésta cuenta con tres cuartos y un espacio de convivencia, y se usaron vigas de madera, tarimas, columnas de acero PTR, OSB, poliuretano reciclado, paneles de aluminio y plástico, concreto y lámina pintro, entre otros materiales, de los cuales el 40 por ciento es de reuso.

Además, en la planta baja se dejará un espacio suficiente para ser utilizado como taller o huerto, y así la familia tenga una forma de manutención.

Los alumnos que ayudaron en la construcción además de Arquitectura, fueron de diferentes carreras como Ingeniería Civil, Diseño Industrial, así como de Comunicación y Medios Digitales. De igual manera, también participó un alumno de intercambio de Suiza.

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